El ataque, reconocido por funcionarios de ambos países, supuso una escalada en los esfuerzos de Kyiv por atacar una fuente clave de ingresos de Rusia para la guerra.
Varios funcionarios ucranianos y europeos han rebatido las afirmaciones de Trump, aunque se reconoce que la posición de Ucrania es difícil.
Los equipos de rescate utilizaron cámaras termográficas para asegurarse de que no quedara nadie bajo los escombros.
Mientras, la embajada de Israel en el Reino Unido ha confirmado que el ciudadano británico Jake Marlowe está «desaparecido» tras el ataque en territorio israelí.